QF Patricia Backhouse: "El proceso de etiquetado de los productos cosméticos se ha vuelto mucho más exigente"

07.05.2019

Una multa por problemas de rotulación "puede llegar a los $70 millones o más, además se realiza un recall, es decir, las autoridades obligan al retiro de todos los productos de la marca a nivel nacional, lo que es carísimo, además de ser publicidad negativa", explica la especialista.

El etiquetado es uno de los elementos más importantes de un producto cosmético, no solo por la información que provee a los consumidores, sino también porque debe cumplir con las exigencias impuestas por el Ministerio de Salud (Minsal) a través de su decreto 239 para que pueda venderse en el país.

A ello se suma que desde el 2016 "tenemos una nueva ley del Sernac que se volvió más estricta con las sanciones y multas para las empresas que presenten alguna irregularidad en el rotulado de sus productos", afirma la QF Patricia Backhouse, consultora y relatora de Pharmaceutical Care, quien se desempeñó entre los años 2013 y 2018 como encargada de la línea cosmética de Johnson & Johnson, realizando el primer registro de rótulo anti caries para productos de enjuague bucal de Chile.

La especialista explica que el proceso de rotulación se ha vuelto más complejo porque la Ley del Sernac, que depende del Ministerio de Economía, prima sobre la del Minsal, y es mucho más exigente, habiendo en ocasiones problemas de interpretación de los decretos por parte del Sernac. "Muchas veces ellos no los conocen a cabalidad, claramente falta comunicación entre esta entidad y el Instituto de Salud Pública (ISP), lo que puede causar muchos problemas a la industria en el caso de una denuncia", asevera. 

Una multa por este concepto "puede llegar a los $70 millones o más, además se realiza un recall, es decir, las autoridades obligan al retiro de todos los productos de la marca a nivel nacional, lo que es carísimo, además de ser publicidad negativa", añade la especialista.

La consultora de Pharmaceutical Care denuncia ciertas incongruencias entre lo que aprueba el ISP y lo que sucede en el mercado. "Por ejemplo, nuestra legislación no obliga a poner fecha de expiración a los cosméticos, sin embargo, en el retail no aceptan nada sin fecha de vencimiento. Y ha sucedido que empresas importantes se han guiado por el decreto 239 y no le han puesto fecha de expiración a algunos productos, tal como sucede en E.E.U.U., y han sido denunciadas".

Evitar sanciones

La legislación actual obliga a que todos los productos cosméticos deben tener un registro aprobado por el ISP, el que debe ser presentado por un químico farmacéutico. "Este profesional debe realizar un estudio de la fórmula, acreditando que sus ingredientes cumplen la función que prometen", afirma. 

Esto se aplica, por ejemplo, en protectores solares, "ya que en Chile existe una normativa que exige información exacta sobre su acción protectora. Si dice que es factor 30, el ISP solicita un estudio que lo acredite. Estas certificaciones en nuestro país son súper caras y son pocos los laboratorios que las hacen, por lo que pueden demorar entre seis meses y un año. Es mejor realizarlas en el extranjero", afirma Patricia.

Con los productos infantiles la exigencia es aún mayor. "No se acepta ningún cosmético infantil que no tenga un estudio de hipoalergenicidad. Si un importador no lo tiene, es mejor que no traiga el producto, porque no podrá registrarlo. Y además es obligatorio incluir algunas frases como: "Permitido su uso en menores de 6 años", "Bebés menores de 6 meses no pueden exponerse al sol". De no aparecer son sancionados.

Dado que rotular un producto cosmético es un proceso complejo, Pharmaceutical Care ha organizado los cursos "Cómo Rotular Productos Cosméticos para Evitar Acciones Legales del SERNAC" (Martes 28 de mayo, 17 - 20 hrs.) y "Actualización de materias primas permitidas en Chile para la formulación de productos cosméticos" (Jueves 30 de mayo, 18 - 20 hrs.), que dictará la QF Patricia Backhouse.  Más información e inscripciones aquí.